El turismo de interior y el turismo rural son cada vez más demandados, relajarse en un entorno donde el silencio y la naturaleza son los dos principales elementos, es muy tentador; si además puedes hacerlo en un espacio con encanto y único, es todo un privilegio. Te contamos cómo son las mejores casas de campo y hoteles rurales que puedes disfrutar en Andalucía, y por qué son tan especiales.

Cortijos

¿Has oído hablar del Cortijo Andaluz? Un cortijo es una construcción con vivienda y zonas habilitadas para los trabajos de campo, tradicionalmente de dedicado al cultivo de cereal, situada en un entorno rural y rodeado de una extensión de tierra relativamente grande destinada a la explotación agrícola. Es en la zona occidental de Andalucía, donde estas haciendas reciben su nombre que tuvieron su apogeo en el siglo XVIII. En los cortijos, vivían familias y trabajadores del campo o jornaleros, que son llamados cortijeros. El cortijo andaluz tiene una arquitectura característica, constando de un patio central (o varios patios conectados) al que se accede por la puerta principal, y desde allí se disponen las distintas dependencias ubicadas alrededor del patio, tales como habitaciones, las llamadas gañanías (espacio común de habitación para los cortijeros), la cocina y las zonas destinadas para la agricultura (graneros) y la ganadería (cuadras, gallineros, pajares etc.) También podía constar de bodega, molino, pozo…, y al fin de al cabo todo lo necesario para funcionar con perfecta autosuficiencia. Por otro lado, se encontraba la vivienda donde moraban los propietarios, también anexa a la construcción.

Los cortijos en la actualidad

En nuestros días, se llama cortijo a toda aquella edificación en zona rural de Andalucía (también se pueden encontrar en Extremadura), aunque éstas no guarden las características de la construcción original. Por otro lado, si bien pueden mantener los rasgos arquitectónicos tradicionales, el uso que se hace de estas propiedades se ha transformado radicalmente, por lo que éstas han añadido elementos más orientados al confort y a convertir la propiedad en un lugar de descanso. Es así cómo podemos encontrar verdaderos espacios idílicos, donde el patio central se ha convertido en una agradable zona lounge, la bodega puede continuar albergando buenos caldos, pero puede ser convertido en un impresionante salón, o una piscina se extiende en la horizontal con vistas a la era y al horizonte.

Una experiencia bucólica inolvidable

¿Imaginas despertar con los primeros rayos de sol y un dulce canto de pájaros? Desayunar rodeado de naturaleza, productos provenientes de la misma hacienda, en un remanso de paz y tranquilidad y un inspirador silencio. Experiencias perfectas para vivir una escapada romántica, un retiro meditativo para reflexionar, escribir, o quizá pasar unos días en familiar lejos del bullicio y el estrés del día a día. Cualquier excusa es perfecta para retirarse a disfrutar en una casa de campo como es un cortijo andaluz.

Turismo rural y actividades

En la actualidad existe una gran oferta de lugares especiales donde poder vivir la experiencia de alojarse en un cortijo andaluz:

Casas de Viñedo

Las Casas de Viñedo son construcciones rodeadas de una extensión de tierra dedicada a la producción del vino, que solían tener, además, dependencias con habitaciones dedicadas a las distintas fases de la producción y almacenaje del vino. Actualmente, el mundo del vino atrae un gran interés desde el punto de vista cultural y turístico, siendo un sector que generó solo en España en el año 2018, 81 millones de euros. El llamado enoturismo, que está relacionado con el turismo gastronómico, permite a aquellos interesados, conocer y visitar los procesos de producción del vino, así como realizar una cata de los distintos caldos. Existen este tipo de experiencias en las casas rurales andaluzas, llamadas Viñas en la zona de Jerez, que es una de las principales regiones productoras donde poder conocer y degustar un buen vino en Andalucía.

Casa de huerta /vega

Del mismo modo que las Casas de Viñedo, las Casas de Vega comprenden una edificación, normalmente y como su propio nombre indica, situadas en una vega o lugar con buen acceso al agua, y un terreno destinado a los cultivos de regadío. La tierra suele estar orientada hacia el sur, para recibir la suficiente insolación que permita un buen crecimiento de los productos hortícolas.

Cortijo o Casería de Cereal

Los cortijos se dedicaban originalmente al cultivo de cereales y disponían de grandes extensiones de tierra, junto con la casa y las dependencias como granero y secadero. Como ya hemos visto, el cortijo se da en toda Andalucía, y de ahí han tomado el nombre el resto de las construcciones similares.

Caserías y haciendas dedicadas a la producción tradicional de aceite de oliva

Muy parecido al Cortijo son las Caserías de Olivar, con sus respectivos molinos, almazaras, y por supuesto el campo con olivos (el olivar crea un paisaje característico en Andalucía y en el Mediterráneo, y fue candidato como Paisaje Cultural Agrario patrimonio de la humanidad por la UNESCO). Por otro lado, el cada vez mayor interés por el respeto de la naturaleza está produciendo una tendencia al alza de la recuperación de las técnicas de cultivo tradicionales y ecológicas, para la producción de productos orgánicos; esto significa que podemos encontrar
cortijos y haciendas con huerto y olivar ecológicos, donde poder disfrutar de productos de la tierra orgánicos y de primera calidad.
Al estilo del enoturismo, existen lugares que ofrecen la posibilidad de conocer el mundo del aceite de oliva, cada vez más demandado por ser el producto estrella de la cultura mediterránea y española, por la gran riqueza cultural y por sus múltiples propiedades para la salud y la belleza. Si conocer las distintas variedades de vino y sus características era un signo diferenciador, saber elegir un buen aceite es ahora el distintivo.
En Ronda, Málaga, existe un lugar con un hotel muy especial: El Cortijo LA Organic, diseñado por el famoso arquitecto Philippe Starck. Un espacio donde la arquitectura andaluza tradicional y el diseño vanguardista se dan la mano. Un hotel que ha comenzado a operar con cuatro amplias habitaciones con todo lujo, con vistas a la Sierra de Grazalema, ubicado en un privilegiado entorno natural rodeado de olivar, viñedo y huerto ecológicos, con mucho arte, y donde disfrutar de actividades de Oleoturismo, una gastronomía de primera calidad y múltiples actividades en torno al fascinante mundo del AOVE.

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