¿Qué es un cortijo?

Un cortijo es un tipo de estructura tradicional rural típica del sur de España. Dichas edificaciones pueden encontrarse con mayor frecuencia en lugares como Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha. Según se cree, el verdadero origen de los cortijos procede de las villas romanas que se podían encontrar a lo largo del territorio de la península ibérica, dado que la disposición de los elementos de este, así como la funcionalidad, recuerda en gran parte a la herencia dejada por Roma con sus numerosas villas.

¿Cuál era la finalidad de los cortijos?

Los cortijos suelen ser grandes casas ubicadas en el centro de extensas propiedades agrícolas y ganaderas. Su propósito inicial era habitacional para aquellos que supervisaban y trabajaban las tierras, y funcional para guardar herramientas o almacenar bienes personales, como la recolección de la cosecha y los elaborados de los productos animales, incluso en algunas ocasiones, estas edificaciones tenían su propia iglesia. Las distintas actividades que se podían llevar a cabo en relación con la agricultura eran la siembra, la labranza del campo, la siega y recogida de la cosecha, las llamadas “faenas de trilla” y el almacenamiento del grano, entre otros.

¿Cómo eran construidos?

Los materiales con los cuales estaban construidos los cortijos solían ser cemento y ladrillo, siendo la piedra menos común. Entre sus elementos podemos encontrar la era, el granero, el pajar, el tinao (o establo para los bueyes), la cuadra, el patio característico que se encontraba en el medio de las distintas dependencias de la casa y las distintas edificaciones donde habitaban las personas que trabajaban, así como el señor de la hacienda.
La belleza y curiosidad de un cortijo, no solo proviene de una de sus principales características, como resulta ser una propiedad autosuficiente, sino por el espacio bucólico que crea el paisaje de sus alrededores, que suele estar constituido por olivar, viñedo o bien campo de cultivo de cereales.

Cortijos en la actualidad

Hoy en día son pocos los cortijos que mantienen la misma finalidad que tenían originalmente. La vida en el campo ha dejado paso a la vida urbana y las zonas rurales han ido vaciándose de población. La industrialización y la mecanización del campo ha facilitado y acelerado ese proceso.
En la actualidad los cortijos ya constituyen un lugar de producción agrícola, las propiedades se han transformado en sitios de descanso y vacaciones para retirarse unos días y alejarse del bullicio de la gran ciudad. Hoy en día, el ritmo de vida vertiginoso en el que estamos inmersos y el consecuente estrés que va asociado, tiene un gran impacto sobre la salud de las personas.

Los beneficios de estar en el campo

Como respuesta a esta realidad, los individuos están buscando lugares que les proporcionen el ambiente adecuado para relajarse y recordar la simplicidad de la vida. El sector turístico, por su parte, ha comenzado a desarrollar oportunidades de escape para promover bienestar, salud y una verdadera desconexión física y emocional del dicho foco de estrés, promoviendo lugares idílicos como el campo o playas remotas y ofreciendo estancias en propiedades un poco inusuales al clásico hotel corporativo. Según estudios como el realizado por el gobierno de estudios estadísticos de Reino Unido (Statistical Digest of Rural England 2012), las personas que vivían en zonas rurales tenían ligeramente mayor esperanza de vida que aquellas que residían en grandes ciudades, debido a las mejores condiciones ambientales que repercutían en la calidad de vida y así en la salud de las personas.

Elementos clave

Pero no solo la contaminación, el ruido y el estrés del ritmo de vida pueden afectarnos negativamente, sino que también existe un estrés visual en las ciudades al estar rodeados de cemento en lugar de paisajes y zonas verdes. Otro estudio, de la T. H. Chan School of Public Health de Harvard, realizado durante ocho años, mostró que las personas que vivían en un entorno natural tenían un 13% menos de probabilidad de desarrollar cáncer y un 34% menos de sufrir enfermedades respiratorias; algo, que sabemos de forma intuitiva, tiene varios estudios científicos que pueden respaldarlo.

Mejor cortijo rural: Cortijo LA Organic

Es por todo lo comentado anteriormente, por lo que existen lugares como el “Cortijo LA Organic”, una idílica casa rural en la serranía de Ronda alejada del ruido y de la contaminación, que brinda a aquellos que deciden hospedarse en una de sus lujosas habitaciones, una experiencia de relajación, inmerso en la naturaleza donde podrá descansar y nutrirse con alimentos orgánicos directamente recogidos de su huerto ecológico.
El Cortijo LA Organic, se encuentra en las afueras de Ronda, Málaga, situado en una espectacular ladera con vistas a la sierra de Grazalema.
Como edificio es muy especial, dado que conserva su arquitectura tradicional, pero ha sido rehabilitado por el equipo del renombrado diseñador y arquitecto Philippe Starck, cuyas obras son reconocidas en todo el mundo. El arte está presente en cada uno de los detalles del interior, y no dejará indiferente a quien quiera vivir la experiencia de disfrutar de una estancia allí.
Asimismo, los alrededores son un auténtico privilegio, dado que, al despertar, se pude divisar un campo de olivar y viñedo ecológicos en todo su esplendor, que, por otro lado, pueden ser visitados en una de las actividades ofrecidas, como un tour para descubrir el mundo del aceite de oliva, siguiendo un itinerario muy especial, ofrecido por LA Organic Experience y que puedes reservar haciendo click en el enlace más abajo:

Reservar Cortijo LA Organic

Reservar Tour LA Organic Experience